American food

Spaghetti and meatballs

Spaghetti with meatballs o spaghetti and meatballs es un plato italo-estadounidense que usualmente consiste en espagueti, salsa de tomates, y albóndigas.

Según Alton Brown, un presentador y corresponsal del Food Network, a principios del siglo XX los inmigrantes italianos de la ciudad de Nueva York fueron los primeros en prepararlo, y el National Pasta Association fue la primera organización en publicar una receta en la década de 1920.

Sin embargo, el crítico gastronómico y autor Kyle Phillips dice que ha encontrado platos similares en Italia que le preceden.​»…aunque los spaghetti with meatballs sean raros en Italia hay precursores italianos: he comido espagueti con albóndigas pequeñas en Puglia. Pino Correnti señala que las albóndigas eran una adición común a salsas de pasta en fiestas sicilianas…»

De hecho, hay múltiples recetas regionales italianas de pasta con salsa de tomate a las que se añaden albóndigas (usualmente más pequeñas que la versión italo-estadounidense, como los que se encuentran en la región Abruzzo), rebanadas de carne enrollada con queso, cecinas y hierbas, pero más comúnmente, la pasta se presenta con la salsa y se sirve por separado de las carnes cocinadas en la propia salsa.​

Wikipedia
meatball spaghetti
meatball spaghetti

En la entrada de ayer ya hice mención a las albóndiga y ahora es cuando corresponde extenderse un poco más en la reflexión, en poner en valor las aptitudes culinarias de Jessica para agasajar a Daddy o en todo caso para dejar constancia de que, a pesar de encontrarse en España ella mantiene sus costumbres siempre que la ocasión se lo permite, de manera que al igual que ésta ha de probar la gastronomía española, muchas veces confiando más en la gente que lo ha preparado que en las primeras impresiones, Daddy se encuentra con la tesitura de hacer lo propio, confiar en que Jessica no pretenda envenenarle ni gastarle una broma pesada con la comida.

Este plato en concreto lo toman en la playa, a donde Jessica se ha mudado a trabajar durante el verano y a donde en principio Daddy acude tan solo para hacerle una visita rápida y mantener el contacto, porque tampoco es intención de Jessica perderse ante la actitud un tanto fría por parte de éste, su falta de un compromiso serio con ella porque no se acaba de creer del todo la historia, dado que ésta tiene algunas incoherencias y sin sentidos que no entran en la lógica. Medford y Toledo se encuentran demasiado lejos y la diferencia de edad entre ellos no parece muy compatible con esa supuesta paternidad que se le atribuye, aparte que no tiene constancia ni recuerdo de haber pasado por una experiencia traumática durante su infancia, ni como tal nadie de la familia puede aportar ningún dato o prueba que respalde los argumentos de Jessica, aunque exista ese certificado de nacimiento y ésta esté convencida de su veracidad y validez porque no le quedan más opciones.

Si no logra que a Daddy le aflore el instinto ni se le remuerda la conciencia, se lo tendrá que ganar por el estómago, unos apetitosos y tentadores «spaghetti and meatballs» pueden ser una buena argumentación. que después de un par de semanas sin verse éste se haya presentado allí para hacerle una visita ha de significar algo, dado que como tal ella no se ha escapado de casa para huir de una convivencia familiar que no le terminaba de convencer del todo. se trata, más bien, de la necesidad de seguir con su vida, que haya un «antes de Daddy», pero nunca un «después de Daddy», tan solo un presente que los dos compartan.

Daddy dirá que es una mezcla un poco rara, pero a mí me encantan los “spaghetti and meatballs”. Además, tampoco considero que sea algo que le haya de disgustar porque, dentro de lo que cabe, es una receta de procedencia europea, aparte que, dado el tiempo que he estado en su casa, no puedo decir que haya salido horrorizada por la comida que se me ponía en el plato. Era comida casera bastante normal, a pesar de que no descarto el hecho de que tal vez fuese un poco más escogida para adaptarla a mis gustos y en lo posible evitar que tuviera que comer a parte, porque lo cierto es que en más de una ocasión me he percatado de que dejaban comida aparte, que en alguna ocasión he llegado a pensar que reutilizarían en la cena o para la comida del día siguiente, como una costumbre de la familia, un truco culinario que yo también he utilizado en alguna ocasión. Sin embargo, en ocasiones eso que se reservaba aparte no me parecía que fuese muy apetecible y lo de rebuscar en el plato no era porque lo que hubiera no me resultase apetitoso, era, más bien, por cerciorarme, aunque procurase ser discreta. En esta ocasión a Daddy le puedo asegurar que lo que hay en la cacerola es fresco y se come, que no se encontrará con ninguna sorpresa.

Viernes, 20 de Mayo, 2005

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